¿Qué es y para qué sirve?


El Atlas de Complejidad Económica de Tucumán (ACET) ofrece criterios para identificar sectores y  productos, con potencial de desarrollo dada las capacidades de nuestra economía, que permitan aumentar la productividad y diversificar la matriz productiva de Tucumán.

El Atlas de Complejidad Económica es una metodología de diagnóstico desarrollada por el Centro para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard (CID) y el Observatorio de Complejidad Económica del MIT, como resultado de un conjunto de investigaciones orientadas al estudio de desarrollo económico de países emergentes (Hausmann, R., Hidalgo, C. A., Bustos, S., Coscia, M., Simoes, A., & Yildirim, M. A., 2014).

El Atlas de Complejidad Económica de Tucumán es una herramienta, generada por el OEPET, para que los hacedores de políticas públicas, empresarios y académicos puedan analizar y tomar decisiones que ayuden a atraer inversiones, generar empleo y  desarrollar económicamente nuestra economía.

¿Qué es la Complejidad Económica?


Complejidad es la diversidad y sofisticación de las habilidades que se requieren para la producción de distintos bienes. El concepto de complejidad es central en el Atlas de Complejidad Económica de Tucumán, ya que la productividad y el crecimiento dependen de que las empresas puedan producir y exportar con éxito bienes y servicios que requieren capacidades y conocimientos más complejos, es decir, más diversos y exclusivos.

Para hacer una camisa, hay que diseñarla, producir la tela, cortar, coser, empacar el producto, comercializarlo y distribuirlo. Para que un país pueda producir camisas, necesita personas que tengan experiencia en cada una de estas áreas. Cada una de estas tareas implica muchas más capacidades de las que cualquier persona sola puede dominar, y sólo mediante la combinación de know-how de diferentes personas puede hacerse el producto. El camino hacia el desarrollo económico consiste en aprender a hacer cosas más sofisticadas, mientras que el desarrollo económico ocurre en la medida en la economía adquiera más capacidades y conocimientos para producir productos cada vez más complejos (Hausmann et al. 2014).